Con la etiqueta de hoteles con encanto voy a marcar aquellos artículos en los que hable de establecimientos hoteleros. Todos ellos los he visitado y/o sé que cumplen todos los requisitos que caracterizan a este tipo de hoteles.

Por ello me gustaría compartir con los lectores porqué ,sin duda, resulta un material muy útil para ayudar a organizar un viaje o una escapada.               Las características que definen los hoteles con encanto son:                              En primer lugar, la mayoría de las veces los hoteles con encanto tiene pocas habitaciones.
El no tener mucha capacidad permite a sus anfitriones un trato más humano y personal que se percibe desde el momento que te recepcionan. Además esta sensación nos acompaña durante toda la estancia.
Por ello los hoteles con encanto  garantizan una mayor privacidad y te hace sentir como un cliente único.
Parece que todo está orientado a satisfacer nuestras necesidades.
En segundo lugar, este tipo de hoteles tiene una decoración muy cuidada y los detalles se miman al máximo.
Muchas veces cada habitación es única, diferente y con un ambiente más íntimo que el que ofrecen los hoteles convencionales.
Los hoteles con encanto tiene personalidad, carácter propio y estilo ya sea un destino urbano, rural, de playa, montaña…                                                            En un sin fin de ocasiones un hotel con encanto es una vieja joya arquitectónica rescatada del pasado. Construcciones casi olvidadas a las que se le ha devuelto todo su esplendor.                                                                            Los hoteles con encanto conservan detalles originales sin embargo, se adapta a los nuevos tiempos con tecnología de vanguardia que aportan comodidad y confort.
Edificaciones urbanas renacidas o de nueva creación en zonas emblemáticas de las ciudades.Establecimientos en enclaves rurales únicos que respetan y promocionan el entorno. Sin duda, ambos representan muchas veces los mejores ejemplos de  hoteles con encanto.
Por otro lado este tipo de hoteles potencian su oferta gastronómica y ofrecen una cocina hecha desde el cariño.Del mismo modo, se adaptan a las nuevas tendencias sin olvidar su origen más auténtico.
Los hoteles con encanto alimentan cuerpo y espíritu.
Esta idea de hotel nace allá por los años 80 con el propósito de ofrecer una alternativa a esos clientes que buscaban algo diferente.                                    Los establecimientos de importantes cadenas hoteleras, tan grandiosos como impersonales, que se imponían hasta entonces hacía hueco a un nuevo tipo de hotel que se bautizaría con el apellido Boutique.
En resumen, con un carácter menos formal los hoteles con encanto están preparados para ofrecer  cualquier tipo de servicio a sus huéspedes de manera personalizada.

Para concluir podríamos decir que este tipo de hoteles se preocupa en cuidar la esencia de las pequeñas cosas, más que los grandes lujos.